El mundo de la moda está de luto. La mañana de este jueves 4 de septiembre se confirmó la noticia que nadie quería escuchar: ha fallecido el icónico diseñador italiano Giorgio Armani a los 91 años. La noticia fue comunicada oficialmente por su propio grupo empresarial con un profundo mensaje en Instagram: «Con profundo pesar, el Grupo Armani anuncia el fallecimiento de su creador, fundador e incansable impulsor: Giorgio Armani». El ‘rey de la sastrería’ se despidió rodeado de su círculo más íntimo, incluyendo a su familia y a Leo Dell’Orco, su gran amigo y fiel compañero durante las últimas dos décadas, cumpliendo así con su deseo de intimidad hasta el último momento.
Armani, nacido el 11 de julio de 1934 en Plasencia, Italia, llevaba tiempo enfrentándose a serios problemas de salud, específicamente a una persistente infección pulmonar. Aunque su casa de moda no ha revelado si esta fue la causa directa de su deceso, los medios italianos ya venían informando sobre la fragilidad de su estado. El genio creativo, que logró inyectar sofisticación y minimalismo en el glamour de Hollywood y las alfombras rojas, dejando una huella imborrable, ha partido, pero su legado de elegancia atemporal permanecerá inalterable en la industria.

Fiel a su discreción característica, los actos fúnebres de Giorgio Armani serán completamente privados, tal como fue su última voluntad. El director creativo, empresario y filántropo, conocido por resguardar celosamente su vida personal, ha dispuesto que su despedida se realice lejos del ojo público y de los flashes. No obstante, medios italianos han confirmado que se instalará una capilla ardiente este sábado 6 y domingo 7 de septiembre en Milán, la capital de la moda que él ayudó a cimentar, la cual estará estrictamente cerrada a la prensa y a las celebridades, en un último acto de modestia que contrasta con la magnitud de su leyenda.
Con su partida, el universo del espectáculo y la moda pierde a uno de sus titanes más respetados, un verdadero «Genio de la moda» que vistió a las estrellas más grandes del planeta. Desde el traje desestructurado que liberó al hombre, hasta los vestidos de noche que definieron el power dressing femenino, Giorgio Armani no solo diseñó ropa; diseñó una forma de vida, una declaración de estilo sobria y poderosa. Su ausencia deja un vacío inmenso, pero su imperio de estilo está más que asegurado, recordándonos siempre que la verdadera elegancia es una mezcla de sencillez y audacia.
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