Aunque sea más fácil señalar los errores de Rafinha en la ida y Ulreich en la vuelta, que acabaron en goles de Asensio y Benzema, respectivamente, lo cierto es que la inefectividad en ataque del conjunto bávaro fue igual de relevante para el 4-3 global de Real Madrid sobre Bayern Münich en la semifinal de la Champions League.
El conjunto de Jupp Heynckes tuvo posesión, territorio y profundidad en ambos juegos, pero tanto Robert Lewandowski, como Thomas Müller y Frank Ribery, estuvieron con la pólvora mojada. Tanto es así que sus goles llegaron a través de un lateral (Kimmich, en dos oportunidades) y un volante (James Rodríguez, este martes).
La estadística evidencia el dominio de los bávaros y la pobreza en la definición de las jugadas: tuvieron 39 remates totales, contra 16 del Madrid, 33 de los cuales fueron al arco defendido por Keylor y apenas 3 terminaron en gol. Por el lado del Real, convirtió en 4 de las 10 ocasiones en las que acertó a la portería defendida por Ulreich.

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