Paulo Dybala no ocupa los primeros lugares de la clasificación para la Bota de Oro, ni siquiera jamás fue el máximo anotador de la Champions o el capocannonieri en la Serie A. Pese a eso, se está convirtiendo en uno de los mejores goleadores, porque convierte a equipos de renombre.
El atacante argentino puso el 2-1 definitivo ante Tottenham en Wembley, el que certificó la clasificación de Juventus a cuartos de final del torneo continental. Los Spurs se suman, de este modo, a la lista de víctimas de alto nivel, y en momentos importantes, que está coleccionando el argentino en su carrera en Italia y en la que se incluyen Lazio, Inter, Roma, Napoli, Fiorentina, el derbi ante Torino, junto a dos clubes de excelso nivel europeo como Bayern Munich o Barcelona.
Además, su producción goleadora no para de crecer, pese a no atesorar los descomunales números de otros futbolistas como Lionel Messi o Cristiano Ronaldo. La Joya, a esta altura de la temporada, se encuentra a sólo cuatro goles de igualar sus mejores números, los que lució en la campaña 2015/16, para retomar su mejor nivel tras un bache pronunciado y demostrar que es un futbolista todavía en crecimiento y que no alcanzó su techo deportivo.
Fuente: www.directvsports.net