Nunca un país con tan pocos habitantes clasificó a una Copa del Mundo. Islandia, que cuenta con una demografía de apenas 330.000 personas, sin dudas hizo historia este lunes tras abrochar su boleto a Rusia 2018. Tanto es así, que hace cinco años se encontraba perdida en el puesto 130 del ranking FIFA.
Islandia superó fácilmente a la población de 1,3 millones de habitantes de Trinidad y Tobago (jugó el Mundial 2006) para convertirse en la nación más pequeña en asegurar un lugar en el Mundial.
Irlanda del Norte, que se clasificó por última vez en 1982 con una población de 1,5 millones, Eslovenia (2002, poco menos de 2 millones) y Kuwait (1982, 2 millones) completan los cinco primeros.
Increíblemente, la nación isleña tiene sólo 20.000 futbolistas registrados, hombres y mujeres, convirtiendo al país en uno de los menos «futboleros» del planeta.
La victoria ante Kosovo, que le propinó finalmente la clasificación directa, aumentó además una gran racha como local. Los Vikingos no pierden en casa desde el 7 de junio de 2013 por las Eliminatorias a Brasil 2014. Aquella ocasión fue 2-4 frente a Eslovenia.
El país nórdico se dio a conocer futbolísticamente hablando en la Eurocopa 2016, tras empatar con Portugal, futuro campeón, por 1-1 y luego en la victoria 2-1 ante Inglaterra en octavos de final.
La repercusión que tuvo fue tal que en esa Euro los hinchas llegaron a «copar» la ciudad con 30.000 personas, es decir, un increíble 10% de la población total.
Los jugadores y el cuerpo técnico, quienes al igual que todos sus compatriotas poseen apellidos terminados en “sson” (que significa hijo), buscarán nuevamente darle una alegría a su gente y seguir haciendo historia, esta vez en Rusia.
Fuente: www.directvsports.net